Telegram y WhatsApp son cómodos, pero tus datos viven en sus servidores. Un mensajero self-hosted en tu servidor casero aporta privacidad para tu familia, amigos o equipo. Tú decides quién se conecta, dónde se guardan los archivos y cuánto tiempo se conservan los mensajes.
Qué es exactamente
GoMsg es un mensajero de código abierto que ejecutas en tu propio servidor mediante Docker. Tras la instalación obtienes un mensajero personal con el mismo conjunto de funciones que las apps a las que estás acostumbrado — solo que los datos se quedan contigo.
Qué obtienes
Chats personales y grupales
Conversa con tu familia, amigos o compañeros. Historial, búsqueda, adjuntos.
Salas de voz
Entra y habla — como en Discord. Varias personas a la vez, sin límites.
Videollamadas
Uno a uno y en grupo. La calidad depende solo de tu internet.
Envío de archivos
Fotos, vídeos, documentos. El tamaño lo limita tu disco, no tu plan.
Bots y automatización
Notificaciones, encuestas, integraciones con domótica y otros servicios.
Clientes para todas las plataformas
Android, Windows y Linux — ya disponibles. La app para iOS llegará próximamente.
Cómo funciona
El mensajero se ejecuta en tu servidor mediante Docker — basta una sola orden para levantar todo lo necesario. Los clientes se conectan al servidor por su dirección: escribes la URL en la app y al instante ves tus chats, salas de voz y contactos. Notificaciones, envío de fotos y vídeos desde el móvil, notas de voz — todo como en los mensajeros habituales, solo que los datos pasan por tu servidor.
En qué se diferencia de los mensajeros convencionales
- Tus datos se quedan contigo. Los archivos, el historial y los contactos — todo está en tu disco. Nadie escanea tus conversaciones para "personalizar anuncios".
- Sin límites. El tamaño de los archivos, el número de miembros del grupo o la duración de una sala de voz — lo decides tú, no tu plan de precios.
- Privacidad para los tuyos. Familia, amigos, tu propio equipo — solo quienes tú invites. Nada de spam de números desconocidos.
- Gratis para siempre. Sin suscripciones, sin límites de tiempo, sin funciones bloqueadas. Es tu servidor.
El despliegue es sencillo — si ya tienes un servidor con Docker, todo se levanta en un par de minutos. Si algo no queda claro por el camino, no hace falta buscar en Google durante horas — escríbenos y te ayudaremos con cualquier paso, además de recomendarte la configuración óptima para tu caso.